Designar tutor no es un trámite nominal. La persona asumirá el seguimiento formativo del alumno en el puesto, la comunicación con el tutor del centro y la evidencia de que las tareas asignadas respetan el plan formativo.
Recomendamos un dossier sencillo: copia del contrato, calendario de alternancia acordado, registro de reuniones de seguimiento y descripción de tareas por fases. No hace falta un archivo complejo, pero sí constancia fehaciente ante una posible revisión.
El tutor debe conocer los límites de la jornada del alumno y las pausas exigidas por la normativa laboral aplicable. Cuando el departamento opera con turnos o picos de producción, conviene acordar de antemano cómo se compatibilizan esos picos con las horas en el centro educativo.
En Camargo y localidades cercanas trabajamos con pymes que rotan tutores por cambios internos. Si el tutor sale de la empresa, hay que comunicarlo y asegurar la continuidad del seguimiento; de lo contrario, el centro formativo puede suspender la alternancia hasta regularizar la situación.